LO SIENTO, las fotos que acompañan a esta experiencia no son mías, sino cogidas de alguna web. Así que esta ver no hay fotos… la próxima sí…
Allí estaban ellos. En la puerta de esa conocidísima hamburguesería donde habíamos quedado. Él llevaba unos vaqueros y un polo. Gafas y una sonrísa. ella era una morenaza alta, de ojos preciosos y pechos apetecibles. Nos saludamos y nos fuimos a tomar una cerveza. Hacía mucho calor.
Una hora después y tras mucho hablar me lo propusieron.
-Te vienes a tomar una copa a nuestra casa? Hace un poco de calor, pero pondremos los ventiladores a tope y de todas formas no vamos a estar mucho tiempo con la ropa puesta.
No mentían. Acepté tomar esa copa y cuando llegamos a su casa Raul puso a María de pie. me dijo: te voy a enseñar lo buena que está mi mujer. Le cogió el vestido y se lo sacó por arriba. Ella se quedó completamente desnuda. Y me miró. Yo me levanté, la besé y le susurré al oído:
-Me encantas. Tienes un coño precioso. Me dejas que te lo coma?
Ella se tumbó en el sofá. Raul se fue al otro sofá a ver el espectáculo y yo empecé a pasar mi lengua por ese coño tan apetecible. María subía las piernas gimiendo de placer mientras mi dedos acariciaban sus pezones cada vez más duros. “Está buena verdad? Me preguntó Raul. Mi polla dura dentro de mis calzoncillos respondió por sí sola. María se incorporó y me bajó despacio mis calzoncillos. Mi polla saltó como un resorte y ella empezó a chuparía. Raul se puso de pie y de puso de tras de mi. Tenía su polla dura y la pasaba por mi culo mientras metía mi polla en la boca de su mujer.
-Ahora vamos a comerme la polla a mi marido juntos- me dijo María.
Raul se tumbó en el sofá y María y yo empezamos a chupador la polla. Nuestras lenguas se juntaban entre su capullo durísimo. Ella no soltaba mi polla y yo no dejaba de masturbaría a ella. Una situación como os podeis imaginar muy caliente, os lo aseguro.
Ella se sentó sobre mi boca y empecé a cimeros el coño mientras su marido me devoraba mi tranca. así estuvimos un rato hasta que ella bajó y se metió mi polla, con la ayuda de su marido, en su coño. Follamos salvajemente durante media hora. ella se tumbaba y me pedía que se la clavase hasta el fondo…. Hasta que me corrí dentro de ella. Al sacar mi polla el marido me quitó el condón. Y nos fumamos un cigarrillo los tres empapados en sudor pero con una sonrísa de oreja a oreja.
PD. Una semana después volvimos a quedar y lo volvimos a pasar muy bien los tres. mmmm todavía recuerdo el olor a vainilla con él que el me impregnó la polla para chuparme, mientras yo me comía el coño a ella. También me encantaba como ella me besaba mientras si marido me la chupaba.

























Bbbuuffff… pena de fotitos.. pero una situación genial!!!!!! Que envidia, ya sabes que me alegro muchísimo por ti.
un crack, como siempre… q ganas tengo de emularte
esas fotos, qué pena ohhhhh sigo siendo voluntario